DISLALIAS

¡Bienvenidos/as de nuevo al blog de Gabinete Nalez!

Tal y como dijimos en publicaciones anteriores, en cada publicación trataremos una dificultad o patología que podamos atender en nuestras instalaciones, para que podáis detectar su presencia si algún miembro de la familia presentara síntomas.

Hoy hablaremos, de una manera muy coloquial y cercana, de las dislalias.

Cuando una familia recibe el diagnóstico de “dislalia”, en un primer momento puede asustarse por el desconocimiento de qué es, cómo se trata y cuál es su evolución.

Por dicho motivo queremos explicarlo con un lenguaje común y evitando los tecnicismos que quizás, puedan aumentar aún más la preocupación en la familia.

La dislalia es la dificultad para articular correctamente algunos fonemas (sonido de las letras) en niños/as, sin que sea causado por una anomalía en el sistema nervioso central. Lo comúnmente conocido como “lengua de trapo” cuando los más peques están empezando a organizar su habla y lenguaje.

Actualmente, la “dislalia” ha pasado a llamarse “trastorno de los sonidos del habla” en el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-V).

Tipos de dislalia:

  • Dislalia evolutiva:

Son aquellas dislalias que, como su nombre indica, se dan cuando la habilidad de lenguaje está en plena evolución y, por lo tanto, los errores son completamente normales y aceptables. Estas dislalias se dan entre los 1 y 3 o 4 años. Pueden ser tratadas con terapia logopédica en Atención Temprana, si la familia así lo desea. Este tipo de intervención es preventiva, para que no persistan en el tiempo, pero completamente opcional.

  • Dislalia audiógena:

Son aquellas dislalias que aparecen por una dificultad auditiva asociada. Si no se percibe bien el fonema (sonido de la letra) no se podrá reproducir fielmente. Por dicho motivo en este tipo de dislalia, se debería tratar principalmente la dificultad auditiva y, a posteriori, las dislalias presentes.

  • Dislalia orgánica (disglosia):

Son aquellas dificultades para pronunciar correctamente los fonemas (sonido de las letras) causadas por una alteración anatómica en los órganos que intervienen en el habla (frenillo lingual, frenillo labial, malformaciones dentales, labio y/o paladar fisurado, etc.).

El tratamiento en este caso puede ser previo y posterior al tratamiento médico. Previo para intentar una funcionalidad sin ser intervenido/a quirúrgicamente, y/o posterior cuando ya se ha solucionado quirúrgicamente o con ortodoncia.

  • Dislalia funcional:

Es aquella dislalia que no entra dentro de los grupos anteriores y los errores persisten en el tiempo. No existe dificultad anatómica, se superan los 4 años de edad y aún se siguen cometiendo errores de sustitución, omisión y/o distorsión de los fonemas del habla.

En este tipo de dislalias es completamente necesario la intervención logopédica de una manera intensa, para evitar posibles dificultades futuras en la adquisición de la lectura (si no pronuncian correctamente, escribirán o leerán incorrectamente), para evitar la falta de autoestima (se asocia con un lenguaje infantil), evitar la frustración (su entorno no le entiende) y evitar el aislamiento (“como no me entienden, no hablo”).

Si l@s más pequeñ@s de la casa han recibido el diagnóstico de dislalia, no dudéis en llamar o escribir al 688961108 para recibir más información detallada y personalizada sobre qué hacer y cómo actuar al respecto. Todas las especialistas del centro estarán encantadas de atenderles, concertar una primera visita informativa sin coste y abordar el posible tratamiento logopédico. 

Fuente de la imagen: Gluten
Autor: Tyler Finck.
Url de descarga: https://fonts.google.com/specimen/Gluten

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